España prohibirá la venta de autos diésel, gasolina e híbridos

España pretende dejar de matricular a partir de 2040 cualquier turismo o furgoneta de combustión, es decir tanto diésel como gasolina e incluso híbridos o gas natural. El veto sólo dejara vender vehículos eléctricos, propulsados por hidrógeno o por cualquier tecnología que no emita dióxido de carbono.

El texto que recogerá esta legislación está siendo trabajado por el Gobierno y desembocará en la futura Ley de Cambio Climático y Transición Energética. La intención de la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, es abrir un proceso de participación con comunidades autónomas, ayuntamientos y sectores implicados para que el Consejo de ministros apruebe el proyecto de ley antes de finalizar el año.

La nueva norma tiene el objetivo de asegurar el cumplimiento de España del acuerdo de París contra el cambio climático. Comunidades como Baleares ya anunciaron la prohibición del acceso de vehículos diésel a partir de 2025. En 2035 vetará los gasolina.

La prohibición de la venta responde a la necesidad de que en 2050 no ha de circular ningún turismo o furgoneta que emita de CO2, tal y como recoge el acuerdo firmado en París. Éste prevé evitar el incremento de las temperaturas en el planeta en dos grados.

Las ventas de eléctricos puros son aún residuales en España. Hasta octubre se vendieron 11.610 vehículos de este tipo de un mercado total de 1,13 millones de coches. Por la geografía española existen cerca de 400 electrolineras. Sin embargo, empresas como Endesa o Iberdrola han anunciado planes para la expansión de infraestructuras para intentar superar los 5.000 puntos en unos años.

En el texto también se recoge la obligación de que todos los municipios con más de 50.000 habitantes cuenten con “zonas de bajas emisiones” antes del año 2023. El objetivo es reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de un 20% en 2030 respecto a los niveles de 1990.

Desde el Ministerio para la Transición Ecológica defienden que la propuesta es similar a la de otros países del entorno. Por ejemplo, Reino Unido ya anunció la prohibición de los coches diésel y gasolina en 2040 y en 2050 tampoco podrán circular. Francia dejará de vender vehículos de combustión en 2040. Dinamarca, Alemania, Holanda e Irlanda se han puesto un plazo más prematura: 2030. Pero son los países escandinavos los que van un paso por delante en estas medidas: en Noruega la cuota de eléctricos supera el 30% y 2025 es la fecha de caducidad impuesta para los vehículos de combustión.