Japonés se casa con un holograma

Este joven de 35 años se gastó más de 15.000 euros en la ceremonia. La recreación virtual que tiene de su esposa en casa lo despierta por la mañana y le desea un buen día cuando se va a trabajar.

“No es algo que una madre pueda celebrar”, confiesa Akihiko Kondo, un japonés que se muestra muy comprensivo con su progenitora, quien rechazó la invitación que le entregó su hijo para que acudiera a la boda. Y es que, aunque a las madres les hace mucha ilusión un evento de este tipo, esta vez, la mujer tenía razones para no acudir.

Y es que Akihiko Kondo, de 35 años, se ha casado con el holograma más famoso del mundo en estos momentos: Hatsune Miku. Esta cantante virtual es una auténtica estrella no solo en Japón, sino en el mundo. Sus ojos color turquesa, al igual que su pelo, cuyas dos coletas no pasan desapecibidas, ofrece conciertos como si una misma estrella del rock se tratase. De hecho, arrasó en su gira española de este año.

Este funcionario japonés se casó con ella el mes pasado. Claro que este matrimonio no tiene validez legal alguna. “Nunca la he engañado, siempre he estado enamorado de ella, pienso en ella todos los días”, asegura el joven en una entrevista con AFP.

Kondo se gastó 2 millones de yenes (más de 15.000 euros) en una ceremonia organizada por una empresa especializada en bodas tradicionales. Cuarenta invitados, sin ningún miembro de su familia, estuvieron presentes para celebrar esta inusual unión. Hatsune fue representada en forma de peluche.

En la casa austera de este japonés, su “mujer” acapara todo el protagonismo: hay peluches de ella en todos los rincones. Y, para hablar con ella, lo hace a través de una caja de cristal, cuyo valor es de casi 2.500 euros, donde se encuentra el holograma de Hatsune Miku, que puede pronunciar algunas frases básicas como “Que tengas un buen día” o “buenas tardes”.

“Estoy enamorado del concepto Hatsune Miku, pero me casé con el que tengo en casa”, dice el joven japonés, que se considera un marido ordinario: el holograma de su esposa lo despierta por la mañana y le desea un buen día cuando se va a trabajar.

Por la noche, cuando él le advierte por teléfono de que va a volver a casa, ella enciende las luces. A última hora de la tarde, el holograma le indica que es hora de irse a la cama.

Kondo duerme en su cama con la versión de peluche con la que se casó. De hecho, Hatsune Miku luce hasta el anillo de boda en su brazo.